La calibración de equipos de monitoreo es el ajuste periódico de los instrumentos de medición contra patrones de referencia trazables, para garantizar que sus resultados sean exactos y tengan validez legal. Un instrumento fuera de calibración produce datos que no reflejan la exposición real del trabajador — y que SUNAFIL puede observar durante una fiscalización. Nuestro servicio verifica y ajusta cada equipo de higiene ocupacional con la trazabilidad documentada que exige la normativa.
Equipos que calibramos
- Sonómetros y dosímetros de ruido — verificación con calibrador acústico de referencia (94 y 114 dB).
- Luxómetros — ajuste de la respuesta fotométrica para medición de iluminación.
- Detectores de gases y multigás — calibración con gas patrón para O₂, CO, H₂S, LEL y CO₂.
- Monitores de estrés térmico (WBGT) — verificación de los sensores de temperatura y humedad.
- Bombas de muestreo personal — calibración de caudal con calibrador primario de burbuja o pistón.
Por qué es indispensable
- Precisión — mediciones exactas y consistentes en cada monitoreo.
- Confiabilidad — datos técnicos verificados que respaldan la validez del informe.
- Cumplimiento normativo — instrumentos ajustados a los estándares que exige la normativa de SST, con certificado que se adjunta al informe.
- Respaldo ante auditorías — mayor confianza frente a inspecciones SUNAFIL, auditorías internas o requerimientos del cliente.
Trazabilidad metrológica
Todas las calibraciones se realizan con patrones trazables a referencias nacionales (INACAL) o internacionales, bajo control de un sistema interno de gestión de calibraciones con alertas de vencimiento. Contar con equipos calibrados no solo mejora la calidad de los informes técnicos: es un requisito para que el monitoreo tenga validez legal.